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Alejandro Sanz en la previa de sus shows en Chile

“Lo único que puedo desear a un pueblo que está en guerra emocional es que encuentre la paz, y la paz se encuentra a través de la justicia social”
El español habla con Culto de su próxima visita a Chile, de cómo hoy los cantantes iberoamericanos tienen mayor protagonismo en la coyuntura social de sus países y de cómo el feminismo ha permeado su forma de escribir canciones inspirado en las mujeres.
Alejandro Sanz (51) cuenta que, a veces, lo que más tedio le produce de su vida como astro de la música es precisamente lo que usted ahora tiene al frente: una entrevista.

“Hay cosas de mi trabajo que me gustan más y otras que me gustan menos, quizás. Por decirte, ir a una promoción de un disco, por ejemplo, es un poco tedioso tener que estar haciendo entrevistas por la mañana y hasta por la noche; es un poco tedioso para alguien que no creas que le gusta tanto hablar, aunque a veces lo parezca. Pero mi trabajo en sí, que es la música, que es la parte puramente creativa, eso es para mí un regalo, es un goce absoluto”, dice a través del teléfono con Culto.

Por tanto, en su nueva visita a Chile habrá poca palabrería y muchas más canciones, ya que retorna con tres presentaciones a fin de mes –el martes 25 y el jueves 27 en el Movistar Arena, y el sábado 29 en el Gran Arena Monticello-, luego de una temporada escrita con letras doradas en su palmarés: se llevó un Grammy de EE.UU. y tres de la edición latina por su último álbum, #ElDisco (2019), alzado además como el trabajo más vendido en España durante el año pasado.

Pasan distintas modas, las figuras del pop iberoamericano ceden al reggaetón, el trap o los sonidos urbanos, los clásicos ya no se embolsan ventas millonarias como antaño, pero al parecer el estilo inconfundible de Sanz –esas estrofas eternas, ese acento áspero con entonación agitanada, esas canciones de letras alambicadas, esos arreglos donde hay pizcas tanto de flamenco como de rock- aún no sucumbe a la marcha del tiempo.
Vuelve a Santiago con tres conciertos. ¿Qué desafío significa volver a un lugar que ya conoce tanto? ¿Cómo le inyecta novedad a una experiencia que puede parecer rutinaria o repetitiva?

Para mí no representa un desafío, porque amo el trabajo que hago. Más que un desafío, es una invitación, es como organizar una bienvenida acá en mi casa, a amigos que hace tiempo que no veo. Yo voy con la intención de pasármelo bien, porque creo que no hay una sola persona en el mundo que compre un ticket para ver a un artista sufriendo en el escenario o ver a un artista aburrido en el escenario. Para mí es un regalo. Yo cada día doy gracias por poder dedicarme a lo que me gusta. Si alguna vez yo me quejo, o tú me oyes quejarme de mi trabajo, tienes el pretexto de tirarme una piedra.

Con opinión e informado
Aunque Sanz subraye que no le gusta hablar demasiado, sí es un artista que habla. Y básicamente no sólo de música: en la última década, ha sido uno de los créditos de la escena hispanohablante más activos en criticar lo que sucede en Venezuela, ganándose en 2007 la prohibición de hacer un show por parte en ese entonces del gobierno de Hugo Chávez. De modo más reciente, ha exhibido un vínculo cercano con Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela, a quien incluso en 2019 entrevistó a través de Instagram.

Su última aparición en ese terreno fue en diciembre, cuando dio un discurso en una de las sesiones inaugurales de la COP25 en Madrid, advirtiendo a los líderes presentes que, en las problemáticas medioambientales, “todos somos culpables y todos somos parte de la solución”.

Casi en paralelo, algunos cercanos suyos, como Ricky Martin o Residente de Calle 13, encabezaron masivas protestas callejeras en Puerto Rico, logrando el propósito de forzar la renuncia del criticado gobernador Ricardo Rosselló.

Todo un conjunto de hechos que configura un renovado escenario: las estrellas de la música hispanohablante hoy tienen una participación protagónica en las coyunturas sociales y políticas que agitan la actualidad de distintos países.

¿Cree que hoy ya no valen mucho esos artistas asépticos que no tienen opinión y que no se involucran con la realidad?

Los artistas a veces tenemos que tener cierto cuidado con lo que decimos, sobre todo porque hay que estar muy informado. En el caso de la cumbre climática, estoy muy informado, porque llevo muchos años trabajando con Greenpeace, llevo muchos años trabajando con otras organizaciones que tienen mucho que ver con el cambio climático, entonces me da menos temor pronunciarme en ese aspecto y proponer determinadas cosas que yo creo que pueden ayudar a mejorar un poco la calidad de vida de nosotros, y sobre todo de nuestros hijos.

“Pero lo que has dicho es verdad, a veces como que el artista tiene que estar opinando constantemente y absolutamente de todo lo que pasa. Yo creo que es interesante, porque el arte siempre ha estado del lado de la opinión, es decir, cualquiera que haya sido artista ha opinado

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